Lo que paso la noche que no recuerdas
Me acuerdo que íbamos en una de esas calles de películas, seleccionada para la mejor escena, todos estábamos sincronizados, todos sabíamos nuestro papel y nuestras líneas
todos vestíamos de la mejor manera, como en los musicales, que me fascinan , pero los antiguos... ya sabes de lo que hablo... esos en blanco y negro, con buenos y bellos actores
todo era una conspiración para hacer ese momento inolvidable.
Entonces empezó a llover, y me gusta cuando llueve porque la lluvia tiene un ritmo
que me alucina... tú decías que esta ciudad con lluvia se ve tan triste... y el otro decía que tenia miedo, miedo de que el tiempo siga corriendo... que llegue el día que no podamos reconocernos... y tú dijiste que no nos daríamos cuenta, porque para ese día no sabríamos ni quienes somos nosotros mismos, miraste al cielo.
Yo comencé a comerme mis letras, mis papeles, porque no estarían en un mejor lugar que adentro, desde donde vinieron... y seguimos caminando, estábamos buscando algo, ese "algo" que nos falta a todos, y ahí lo vimos afuera del café, haciendo un gran escándalo, gritando y golpeando al viento, tan solo y tan provocador, buscando sus cigarros, te gritamos que venían los pacos, y corrimos a buscarte y a meternos en un taxi,
no sabias quienes éramos, y el otro empezó a tener miedo de nuevo... y a sentir nauseas.
Preparamos la cena, del mismo ambiente italiano, tú te pusiste una boina y un pañuelo en tu cuello,
y conversamos como si nada hubiese pasado, como si nunca hubiésemos salido de nuestras casas, como si nunca hubiésemos pensado en aparecer en una película, como si nunca te hubiésemos visto así, eso fue...
eso es todo lo que paso esa noche que no recuerdas.
todos vestíamos de la mejor manera, como en los musicales, que me fascinan , pero los antiguos... ya sabes de lo que hablo... esos en blanco y negro, con buenos y bellos actores
todo era una conspiración para hacer ese momento inolvidable.
Entonces empezó a llover, y me gusta cuando llueve porque la lluvia tiene un ritmo
que me alucina... tú decías que esta ciudad con lluvia se ve tan triste... y el otro decía que tenia miedo, miedo de que el tiempo siga corriendo... que llegue el día que no podamos reconocernos... y tú dijiste que no nos daríamos cuenta, porque para ese día no sabríamos ni quienes somos nosotros mismos, miraste al cielo.
Yo comencé a comerme mis letras, mis papeles, porque no estarían en un mejor lugar que adentro, desde donde vinieron... y seguimos caminando, estábamos buscando algo, ese "algo" que nos falta a todos, y ahí lo vimos afuera del café, haciendo un gran escándalo, gritando y golpeando al viento, tan solo y tan provocador, buscando sus cigarros, te gritamos que venían los pacos, y corrimos a buscarte y a meternos en un taxi,
no sabias quienes éramos, y el otro empezó a tener miedo de nuevo... y a sentir nauseas.
Nos bajamos dos cuadras mas allá, porque el mas acá estaba lleno de problemas, no nos hablabas ni nos mirabas, y tú le decías que eramos sus amigos, el otro fue el primero en bajarse del coche,
y el ultimo en entrar a su departamento. Ese lugar que tenia una colección de colillas de cigarro y vasos vacíos. Yo, comencé a limpiar el lugarcito de sus pecados, abrí las cortinas, tú lo acostaste y el otro le hablaba, nos miraste y te quedaste dormido.
y el ultimo en entrar a su departamento. Ese lugar que tenia una colección de colillas de cigarro y vasos vacíos. Yo, comencé a limpiar el lugarcito de sus pecados, abrí las cortinas, tú lo acostaste y el otro le hablaba, nos miraste y te quedaste dormido.
Mientras, nosotros pusimos un disco de música italiana y nos miramos, estábamos afligidos, porque arruinaste la gran noche de una película que podría haber sido vista en algún bar a las 3: 30 de la mañana.
La verdad es que a ninguno nos importo y reímos , reímos tanto que se nos había olvidado que nos causaba tanta risa, reímos hasta tener los ojos vidriosos, reímos hasta ponernos a llorar.
No tenias nada de comida así que con el otro vendimos tus pitos y fuimos al supermercado.
Cuando despertaste , tú lo estabas escuchando y él estaba tan adolorido, tan triste y tan enojado.
No tenias nada de comida así que con el otro vendimos tus pitos y fuimos al supermercado.
Cuando despertaste , tú lo estabas escuchando y él estaba tan adolorido, tan triste y tan enojado.
Preparamos la cena, del mismo ambiente italiano, tú te pusiste una boina y un pañuelo en tu cuello,
y conversamos como si nada hubiese pasado, como si nunca hubiésemos salido de nuestras casas, como si nunca hubiésemos pensado en aparecer en una película, como si nunca te hubiésemos visto así, eso fue...
eso es todo lo que paso esa noche que no recuerdas.
no lo pudiste escribir mejor
ResponderBorrargracias por esa noche,
que para mi fue una pelicula igual
siempre voy agradecer eso
aunque no recuerde nada.
que te pasa! fue una pelicula
ResponderBorrarcomo panico y locura en las vegas
juahaauajsasjku te amoooo diosaaa!
que buena historia, pero bien relatada
ResponderBorrarsiempre que leo todo me gusta hasta la niña que escribe jajajaja saludos pecosa nos vemos