bancarota
Ya está vacío el videoclub, solíamos arrendar tantas películas, incluso actuarlas e imitar a uno o dos de sus personajes... memorizar las escenas y vestuarios.
Nos juntábamos ahí, mientras el mundo se llovía a nuestro alrededor, era como si todo se derritiera
menos nosotros y el frío... y corríamos, corríamos, corríamos, porque no nos queríamos derretir...
queríamos ser muy jóvenes y muy impulsivos,
queríamos escondernos bajo un millón de techos, paraderos, y kioskos,
queríamos robar revistas para pasar desapercibidos, queríamos jugar
y también asaltar una disquería...
sabíamos perfectamente dónde estaban los discos que queríamos, porque los escondíamos al final de todo.
Y gritábamos! como dicen que gritan las personas que están locas... no queríamos que el tiempo se derritiera
queríamos que fuese más rápido... como una máquina, pero sin ninguna prisa por crecer...
si crecíamos, no podríamos habernos escondido en los árboles que nos abrigaban tanto...
y ahora el videoclub está vacío, sólo suena una música de ascensor que deprime, más que un réquiem
y se siente tan vacío, sin nuestras risas o comentarios, sin nuestros juegos, dónde cada estantería parecía imposible... será que nos estamos derritiendo? que la lluvia logró traspasar los techos y los rincones? y sin darnos cuenta nadábamos en un lago inerte?... nunca vi un lago así en nuestras películas,
y todavía no aprendo a nadar.
Nos juntábamos ahí, mientras el mundo se llovía a nuestro alrededor, era como si todo se derritiera
menos nosotros y el frío... y corríamos, corríamos, corríamos, porque no nos queríamos derretir...
queríamos ser muy jóvenes y muy impulsivos,
queríamos escondernos bajo un millón de techos, paraderos, y kioskos,
queríamos robar revistas para pasar desapercibidos, queríamos jugar
y también asaltar una disquería...
sabíamos perfectamente dónde estaban los discos que queríamos, porque los escondíamos al final de todo.
Y gritábamos! como dicen que gritan las personas que están locas... no queríamos que el tiempo se derritiera
queríamos que fuese más rápido... como una máquina, pero sin ninguna prisa por crecer...
si crecíamos, no podríamos habernos escondido en los árboles que nos abrigaban tanto...
y ahora el videoclub está vacío, sólo suena una música de ascensor que deprime, más que un réquiem
y se siente tan vacío, sin nuestras risas o comentarios, sin nuestros juegos, dónde cada estantería parecía imposible... será que nos estamos derritiendo? que la lluvia logró traspasar los techos y los rincones? y sin darnos cuenta nadábamos en un lago inerte?... nunca vi un lago así en nuestras películas,
y todavía no aprendo a nadar.
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